El aguila y la Luna

El aguila y la Luna

Tu ser y tu perfume

Tu ser y tu perfume

Tus ojos son la mirada
de la noche despierta
descubriendo caminos.
Tus piernas
son de mármol paradójico,
de suavidad pulida,
pero que no son frías,
son las columnas
de la entrada al templo
más sagrado de la tierra.
Tu belleza total,
se asemeja a un bosque
muy tupido en su explosión
con la visita,
de una súbita primavera.
Tus lágrimas son gotas de savia
de un árbol herido con sabor a mar.
Tus pies son hermosos y firmes
cuando la tierra se torna movediza.
La voluptuosidad de tus márgenes
se confunden con la perfecta imperfección
de montañas loadas,
que son muy soñadas
por quienes queremos,
conquistar sus cumbres.
Tus manos son la esperanza
de quien labra los campos,
son manos que muelen el trigo
y amasan el pan.
Tu cabello hasta sus puntas
se disfrazan de dunas
de un desierto de finas arenas
que el viento ondula
a su antojo y libertad.
Tu sonrisa camufla al alba
y amanece palomas al volar.
Y tu aroma,
tu aroma es una locura,
porque es un precioso tango en mi versión,
es el perfume de naranjo en flor,
no es promesa vana de un amor,
y nunca se me escapará
en el viento.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

a mi me enctanta

Anónimo dijo...

me acabas de describir charo

Anónimo dijo...

que bonita descripción de tu mujer, me enkanta como escribes gracias y besitos

Anónimo dijo...

poema tras poema me sorprendes mucho escritor que bueno contar con amistad un beso Angela la loki