El sabor de nuestro amor
Siempre fuiste tan hermosa,
tan dulce y peligrosa
que supiste cubrir mi alma
con tus alas de ángel
llevándome a delirar,
hasta el amanecer.
Tus ríos
desembocan en mi mar,
arrastrándome,
mientras me derrito
como la piedra de un volcán.
Desnuda sabias encontrarme
en los secretos de la oscuridad,
avasallando
por completo a mi cuerpo
y desvistiendo
esta salvaje ansiedad.
Tu piel sabia el instante,
donde lograba explotar,
estallando por completo el deseo
que nos envolvía en la voracidad.
Caminamos abrazados
por tantas historias vividas
que se marcaron en recuerdos
y en tantas noches compartidas.
Tu corazón de tentador caramelo
sabia endulzar cada tramo de mi celo,
llevando a mi ser entero
por lo parajes de tu pecho.
Como un explorador perdido
sucumbía en tus caderas,
a sabiendas que todo se inunda
cuando a la pasión tú te entregas.
Quiero ahogarme en ti,
quiero bucear en tu lujuria,
entre tus piernas sin ataduras;
quiero en tu espalda
dibujar con mi boca
llegar hasta tus oídos
para susurrar…
y volverte loca.
Quiero dejar las marcas
de mis colmillos sobre tu piel,
desmoronarme por completo,
exhausto,
sobre tu pelo
Voy a respirar tu aroma de mujer,
a abrigarte entre mis brazos
sin que nada importe
mas que enloquecer.
Tengo mi pecho repleto
por estos ardientes sentimientos,
solo quiero hacerte mía
para morir contigo cada día
y así alejarnos de las miradas
y de cualquier rumor,
porque hoy lo único que importa…
es el sabor de nuestro amor.
De Sol Elk

No hay comentarios:
Publicar un comentario