El aguila y la Luna

El aguila y la Luna

Igual que ella



Igual que ella

Después de tantos años,
la bocina del tren aún se anunciaba
a las 4:00 de la mañana,

yo seguía despierto;
y sabia la hora exacta por el tren,
siempre puntual,
igual que mi insomnio,
así lo nombré:
MI insomnio,

tuve miles de noches para conocerlo,
y aprendí a domarlo,
(es que las palabras me hacen su esclavo)
el papel siempre me esperaba desnudo
igual que ella,
desnuda,
en mis tantos recuerdos vividos
(por eso escribo)

nada vuela tan alto como el amor
-y yo siempre quise ser astronauta-

me bañe de su perfumado calor,
navegue hasta el cansancio por su sudor,
me emborrache con su boca,
y mi juego preferido:
volverla loca;

pero muchas veces quede indefenso
en sus manos,
cuando musitaban sus labios mi nombre
y sus besos jadeaban,
en el silencio de la noche;

me gustaban esas mañanas
con la belleza de no tener inclemencias
porque con sus excitadas insolencias;
me mataba,
cuando ruborizada y excitada…

pasaba como un huracán por mi cama.

De Sol Elk

No hay comentarios: