Nuestra sincronía
Ya no quiero
vestir mi armadura,
esa tan dura,
que escuda a mis heridas
y no las deja cicatrizar.
Un antiguo consuelo
querrá llorar
si tú te vas,
y mi cuerpo
no querrá soñar nunca más.
Dime si es mucho
el tiempo que te debo esperar...
Será porque quiero hacerte feliz
encaminando mi vida en tu andar,
con esa sincronía
que expulsa a la soledad
a naufragar por el mar.
Si acaso no lo sabes,
siempre te amé
y cuando tu alma
se me presente desnuda
será este corazón sincero,
sin armadura,
quien te invitará al amar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario