Mi pecado
El dulce más empalagador…
se vierten en nuestros cuerpos
las fantasías,
volviéndose reales
con los gemidos
y tus contornos celestiales.
Mi perdición es sagrada
porque mi alma es arrastrada
al infierno infinito
de tu pasión desatada.
Me puedes,
me provocas,
me someto,
a ese éxtasis
que me convida,
tu boca golosa
y tus piernas celosas.
En este mundo
que es tu mundo,
dónde no tengo salvación,
estoy encerrado,
en tu remolino de fuego
donde gozas quemarme
y así me condenas
porque mi único vicio,
mi único pecado…
es el de amarte.

1 comentario:
que rico esos labios por favorrrrrrrrrrrrr
Publicar un comentario