de siluetas
encontradas.
Caricias encarnadas
en pieles con sudor.
Calor de habitación
en armonía.
Se mezclan los sentidos,
en sonidos arraigados,
encontrados,
en tu amor.
El tiempo parece detenido,
están calmos los corazones.
La noche es cómplice
de lo inevitable…
el adiós.

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